Frank Dikötter es catedrático de Humanidades en la Universidad de Hong Kong y profesor de Historia Moderna de China en la Escuela de Estudios Orientales y Africanos de la Universidad de Londres. Ha sido pionero en la utilización de fuentes archivísticas y publicado siete libros que han transformado la visión historiográfica de China, entre ellos los tres volúmenes de su aclamada «trilogía del pueblo»

En 1949, tras una sangrienta guerra civil, Mao Zedong izó la bandera roja en la Ciudad Prohibida de Pekín. Pero la victoria del Partido Comunista de China sobre las fuerzas de Chiang Kai-shek no trajo paz, libertad y justicia, sino la instauración del sistema del terror propio de los regímenes totalitarios y la violencia sistemática que causó la muerte de cinco millones de personas. A la luz de los datos descubiertos tras la reciente apertura de los archivos gubernamentales de la República Popular, Frank Dikötter construye una estremecedora crónica de la revolución china en la que los testimonios de los civiles y el análisis de las brutales políticas del gobierno de Mao se conjugan para ofrecernos un revelador documento.

Entre 1958 y 1962 cuarenta y cinco millones de chinos perecieron a causa de los trabajos forzados, la violencia y la hambruna a los que fueron sometidos por el gobierno de Mao Zedong. Obsesionado con la empresa frenética del Gran Salto Adelante, su iniciativa, destinada a superar el modelo económico occidental en menos de quince años, provocó una de las mayores catástrofes humanas de la historia. Gracias a una exhaustiva labor de investigación de los archivos provinciales y municipales chinos recientemente abiertos, Dikötter da voz a las víctimas del régimen y demuestra por primera vez que el implacable destino de las personas de a pie no fue un accidente, sino el resultado directo, y en buena medida calculado, de las decisiones en las altas esferas del poder.

Tras la catástrofe económica y humana del Gran Salto Adelante, un Mao envejecido diseñó un ambicioso plan para afianzar su liderazgo y su legado: la llamada Revolución Cultural, cuyo objetivo declarado era la purga definitiva de los burgueses infiltrados en el gobierno y la sociedad para minar el comunismo. No obstante, el plan servía al dictador para desembarazarse de veteranos miembros del Partido en la cúpula, a los que sometió a humillaciones públicas, encarcelamientos y torturas. El país no tardó en sumirse en una febril persecución de los sospechosos en nombre de la pureza revolucionaria, un caos que, inadvertidamente, sentaba las bases del fin del maoísmo.

Tres tomos que toda persona tendría que conocer, más, personas como yo, que siempre hemos mirado en nuestra juventud con ojos de admiración, quizá por falta de información real y también deslumbrados por toda la imaginería propagandística llevada por los maoístas en Europa.
Texto de los tres volúmenes: Editorial Acantilado



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